Corazón Mío
Estás quebrado y herido, anhelas al viento una oración cálida y tierna, pero solo trae tormentas frías que destruyen aquellos campos que algún día, de manera ingenua y esperanzada, te iban a tranquilizar. Oh, corazón mío, sufres por dolores mal provocados, causados por reacciones de acciones incontrolables para ti. Te esforzaste y caíste, todo en nombre del viento prometido pero al ver que las brisas que esperaste nunca llegaron, la tormenta gobernó otra vez y sin darte cuenta, quemaste tus campos de paz con ira ardiente y tortuosa.
Ahora vuelves a sembrar y el viento traicionero no podrá
contigo esta vez, aunque necesites de su lluvia y brisa, sabes en ti que no
puedes confiar nunca más en él.

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